Jesús nunca sanó a todos los enfermos
Jesús tenía poder para sanar toda enfermedad, pero no sanó a todos los enfermos de Israel. ¿Qué nos enseña esta realidad sobre el propósito de Dios y nuestra fe en medio de la espera?
Jesús tenía poder para sanar toda enfermedad, pero no sanó a todos los enfermos de Israel. ¿Qué nos enseña esta realidad sobre el propósito de Dios y nuestra fe en medio de la espera?
La paz que Cristo ofrece no es la ausencia de problemas. Es la certeza de que no estamos solas.